martes, 8 de mayo de 2012
lunes, 7 de mayo de 2012
Canto Marica
jueves, 12 de abril de 2012
Tan solo una cosa
ya mi boca lúmen,
si pueden pedirte algo, una cosa
tan sólo yo te pido, si te vas
con otros hombres, que al placer te urgen,
(que por verte feliz no te lo niego)
jamás enteren,
frente a Iuno, mis ya ojos tiesos.
lunes, 30 de enero de 2012
Haikus de la Oblita prima noctis
Yo, tu azul príncipe
miércoles, 18 de enero de 2012
(Relatos Homoeróticos 2011) ¡Ya me llegó!
lunes, 26 de diciembre de 2011
Publicadísima! "Homofobia Gorila"
Diseño de la portada: Khira
Edición en eBook GRATUITA:
Edición impresa (BARATA)
1. Bullying – Nimphie 2. Cosas de la vida – Lucas Guirotane 3. Deseos de pintura y música – Xander VanGuard 4. El reino de los lobos – Bárbara I. Olvera 5. Exprimomangó – H. Roberto Llanos
6. Homofobia gorila – Mhoris eMm
7. La moneda de plata – Nayra Ginory 8. Mañana, cuando el mundo nos haya olvidado – Laura López 9. Poemas – Naru 10. Tipos duros – Hendelie
Breve Sinópsis:
viernes, 4 de marzo de 2011
Hostium itinera explorare
del poemario inédito Semens, Sementis
lunes, 4 de octubre de 2010
Nostálgica adolescencia!

lunes, 27 de septiembre de 2010
Fagocito & Primavera
E
vento: Liberate en Primavera.Lectura de textos
Domingo 26 de Septiembre
Esta no es la primavera que yo quiero. No es la primavera adolescente. Pre laboral. Llena de amigos. Charlando. Charlando sobre cosas banas. Sobre tamaños de penes. Sobre cómo hacer para que no te duela. Pero trabajan. Ninguno puede. Entonces accedí. Accedí a salir con el chongo con el cual chateaba hace varias semanas. Un idiota. Un idiota con internet y tiempo. Como yo. Pero más feo.
Él me había dicho que la tenía grande. A la barriga la tenía grande. Y me di cuenta una cuadra antes de encontrármelo. Y eso que soy miope. Pero su barriga sobresalía entre la multitud heterosexual que se movía al ritmo de la cumbia villera en los lagos de Palermo. Era medio hippie y medio bastante gordo, con medias rastras medias rubias. Pero hice un esfuerzo. Lo aliené. Entonces mi chongo alienado con la multitud que usaba ropa deportiva era más sexi. Y así me gustó un poco más. Me imaginé que tenía el pelo rapado al costado y sobre la nuca, y un poco más crecido en la parte superior, y con claritos, como los cantantes de cumbia. Y me excité. Entonces, ya que lo encontraba sexi decidí darle un beso. Un beso de bienvenida a este cuerpo placentero y adicto. Un beso como cualquier otro. Y ahí sentí más fuerte la alienación. Alienación de tabaco con chicle de menta. Y me dilaté. Me dilaté toda. Porque pequé. Abrí los ojos mientras lo besaba y vi chongos. Los mismos que aparecen en pasión de sábado. Y sentado en el pasto mi vista iba directa a los bultos envueltos en lycra y o algodón. Y respiraba el olor a cumbia. Y respiraba temas viejos. Respiraba Mala Fama. Respiraba Meta Guacha. Respiraba 1 de Kal. Alienación. Alienación que me dilataba. Y me hacía succionar. De repente me contraía y succionaba. Yo era un agujero negro. Y todos los pakis cumbieros me miraban. Porque era un extraño en su fiesta. Era Eneas. Era Dante sin Virgilio. Era Celina de Cortázar. Se acercaban a nosotros a pedirnos unas pitadas del porro que este flaco había traído y ya estaba fumando cuando yo llegue. Y me los devoraba. Levantaba un poco la pierna y listo. Eran míos. Me los iba a llevar a casa. A achicarlos como esa tribu rara de no sé dónde que achica las cabezas, y ponerlos en la mesita de luz, sobre la cómoda, en el mueble grande del living. Adornos. Adornos para mi futura casa nueva.
Me chupé uno, dos, tres, cuatro negritos, y antes del quinto algo me detuvo. Algo que me taponeó. Obstruyó la cañería. Era su dedo. Su dedo libertino que en pleno picnic romántico de primavera se había zarpado. Se había zarpado mal. Porque como hippie guitarrero que era, tenía las uñas largas.
Pensé primero en gritarlo que era un desubicado, pero me contuve, seguí el juego. Pequé. Volví a pecar. Yo también dirigí mi dedo libertino por caminos oscuros y mágicos. Entonces devenimos en guerreras. Guerreras cautivas de la competencia por ver a quién le entraba más el dedo del otro. Y los pakis cumbieros nos miraban. Miraban como no tijereteábamos. Entonces ellos también se tijereteaban. Se baldeaban los patios traseros. Se dividían en dos bandos. Y las conchas oficiaban de porristas. Hacían coreografías cuasi eróticas. Hinchaban por mí. Por el color rosa pastel. Yo era rosa pastel. La mitad de los pakis cumbieros eran rosa pastel. Mi chongo hippie era fucsia. La otra mitad de pakis cumbieros era fucsia y tenía la misma cantidad de porristas que mi color. Pero la victoria fue mía. Él no contaba con el último negrito que me succioné. Era dientón. Y le mordió el dedo. Se lo dejó mocho. Y antes de que lo saque levanté la pata. Me lo succioné. Me lo succioné a mi chongo hippie. Y todos los demás se detuvieron. Me miraban raro. Sus ojos me incriminaban. Me decían cosas feas. Cosas que no quiero recordar. Entonces tomé mi bolso y me fui. Me fui de la maldita primavera post adolescente. Pero me fui con un recuerdo. Con cinco recuerdos, mejor dicho. Cuatro negritos cumbieros y un hippie gay de rol sexual dudoso.
Puse a dos de los negritos sobre el equipo de música del living. Uno sobre cada parlante, para que bailen cuando la música suene fuerte. Al hippie gay de rol sexual dudoso lo puse entre los libros, porque seguro que allí se sentirá más cómodo. Y con los últimos negritos, hice lo siguiente. Uno lo coloqué en el cajón de la mesita de luz, para que los fines de semana cuando suene el despertador del celular lo apague y pueda seguir durmiendo tranquilo. Y al último, al último negrito lo llevo siempre conmigo. Me acompaña a todas partes. Es, desde ahora, mi nuevo y único mejor amigo.
Mhoris eMm
viernes, 3 de septiembre de 2010
Otro capítulo de mi futura novela "Pasiva"
I
Un prado. Un paraíso. Un castillo. Un castillo con prado. Un prado con árboles paradisiacos ¿Cómo son? Paradisiacos. Obviusly. ¿Y el castillo? Gótico. No, gótico no. ¿Paradisiaco? No, muy obvio. Con carácter. Un prado con árboles paradisiacos y con un castillo con carácter. Olor a perro. Hay un perro. Es negro. Estoy en el prado de árboles paradisiacos con un perro negro. Negro y grandote. De tres cabezas. Cerbero. Le tiro una rama paradisiaca caída de uno de los arboles paradisiacos. La trae. Vuelvo a tirársela. Cae lejos. Tengo superpoderes. Arrojo las cosas lejos. Arrojo los paraísos lejos. El perro negro y grandote regresa. Regresa solo. No, es muy frustrante. Regresa con un príncipe. Un príncipe blue light. Me recuerda a Martín. Tiene los ojos de Martín. La nariz de Martin. Los labios de Martin. Están húmedos. Lo sé. Lo sé todo. Viene hacia mí. Es muy Francés. Me gusta que sea muy Francés. Tiene la estatura de Martín. La panza de Martín. Las manos de Martín. Sus manos me devuelven la rama paradisiaca caída de alguno de los arboles paradisiacos. El perro es guardián. No le hace nada. Estúpido Cerbero. Tiene que morder a los extraños. ¿Cómo entró al prado paradisiaco? ¿Tendrá la llave? No. Tiene superpoderes. Obiusly. Mi príncipe blue light tiene superpoderes. Puede aparecerse en cualquier lugar. Es ilegal. Su superpoder es ilegal. Invade la propiedad privada. Le reniego. ¿Está haciendo algo ilegal? Se sonroja. Su mirada me cautiva. Martín me cautiva. Es cautivador. Lo detesto. Sus manos son suaves. Cuando me devuelve la rama encuentro sus manos suaves. No me suelta. Soltame. No, no me sueltes. Me suelta. Yo no, tengo sus manos entre las mías. Se va. Desaparece. ¿Cómo? Tiene que estar acá, conmigo. Se fue a ver a otro. Lo sabía. Su superpoder no es solo para mí. Quizás lo llamó la madre. Estúpida Suegra. No. Es otro, seguro tiene otro. Volvé. Estúpido príncipe Blue light volvé. Quizás lo alejé yo. Tengo superpoderes también. Alejó todo lo paradisíaco. Estúpidas cosas paradisíacas. Los paraísos tienen que ser ilegales. Lo arrojé. Lo arrojé yo. Me atormento. Estoy atormentada. Atormentada por amor. Mujer. Dolor. Pudo más la fe, y mi corazón cerró su herida. Despierta soledad. Envuélveme. Soy esa extraña dama, que está dispuesta a vencer.
(Esa extraña dama, Valeria Linch )
Mhoris eMm
domingo, 21 de febrero de 2010
Leche discursiva
Soy la putx predilecta de tu ansiada poética del enchastre lácteo. Soy la putx orgullosa de mi goce bien de serlo en los avatares y en los desavatidos que me reinventás.
Mhoris eMm
sábado, 9 de enero de 2010
domingo, 1 de noviembre de 2009
domingo, 27 de septiembre de 2009
Ambos pueden ser mi madre
El blog de Mhoris informa: "Cada vez que lees este blog, te vuelves 10 puntos más dívico"
jueves, 24 de septiembre de 2009
Deposité Mis Chongos!

Mhoris sigue siendo publicado, así es señores. Esta vez le agradezco a Punk Luddita, manager de Harta de Escribir Esta Basura Sentimental, blog cuya sección: "Depositá tu Chongo", cuenta con los poemas Que es a la vez placer y El más magno pecado, ambos de mí autoría. Os dejo uno, coño!, y exhorto a que entreís a leed el segundo, vale?
Que es a la vez placer
¡Oh puto proletario
que tecnicolor te enunciás
a los hombres de las clases asalariadas
y de pop tenís la agonía
que en este matadero gringao provocás!,
yo sé que a hiel sabe tu lengua ensalivada
y a vacío las caricias que a desnudos regalás,
porque prové tu coito totalmente entregado
y aunque el dolor inverosímil que es a la vez placer
lo repetiría siempre interruptus,
sé que al fin es orgasmo y
tu orgasmo sabe a luto.
Mhoris eMm
viernes, 11 de septiembre de 2009
Romance con un león
Mi cabeza añora esas noches en las que dormimos juntos, a veces le gusta ponerse a mis a pies, otras se le da por jugar un rato y en aquel momento en el que siente que ha ganado, cuando ya me venció y el control no es mas que suyo, allí se posa a mi lado y deja que duerma con mi cara sobre su pelaje, tierno y rubio.
Muchas veces le gente me preguntan cómo es, yo les respondo que es grande, morrudo, con mucho pelo (rubio por cierto) y en sus cuatro patas, posando, es… un rey sin duda. Pero siempre me salen con lo mismo, ellos quieren saber más, cómo es estar con un león y la respuesta es sencilla, es algo… Ahhh, algo inexplicable. Vivir con el es inexplicable, comprenderlo es aún más inexplicable. Aun así vuelven a preguntar y al fin logro comprender la pregunta. La respuesta sigue siendo la mismo, es algo… Ahhh, algo inexplicable.
Mhoris eMm
sábado, 27 de junio de 2009
Mhoris, otra próxima novela

Es un decálogo fácil. Si Sor Juana fuera gay, sin duda hubiera escrito un soneto en pos de la cola de toda pasivita. No hay que comer cosas muy coloridas. Solo tres colores. Rojo. Verde. Amarillo. O sea, tomate, lechuga y harinas. Sencillo, sino quedas propenso a estar indispuesta por varios días. Odio estar indispuesto. Mira si el amor de tu vida, tu príncipe azul, se te cruza justo en el camino, te invita a comer y luego te insinúa concurrir a un hotel de alojamiento por unas escasas horas, para descansar… digamos. Ojo, si es a su casa, hay que desconfiar.
A Martín lo conocí así, en un boliche. Estaba indispuesto. Venía de una semana de mucha comida japonesa. Las salsas japonesas me caen mal. Pero son tan top. No podes negarte a la comida extranjera. Es ilegal. Después de darle mi número desaparecí. El insistió un par de días para verme. Una no puede decir que sí de entrada. Es más que ilegal, la ONU debería decretarlo como acto de ilesa humanidad. Tenés que hacerte rogar. Si es tu flaco va a seguir insistiendo y si no, él se lo pierde. En todo caso, es una morada más de Santa Teresa. Al final del recorrido llegás a verle la cara a Dios. Sin duda. Eso sí, que la primera sea en un hotel. Si te invita directo a su casa, hay que desconfiar. Imagínate, como va a llevar a un desconocido a su hogar. Ese tipo de personas tiene encuentros sexuales con desconocidos por el chat, mínimo dos veces por semana. Mirá si un día vas, y está con otro en la cama. Ese tipo nunca te va a dar las llaves de su departamento. Y sí no podés tomar terreno del otro en una relación, entonces no sirve. No hay relación. Hay que exigir, exigir y exigir. Lástima que a Martín no le exigí tanto. Ahí estuvo el error. Sin duda. De todas formas, siempre te van a terminar dejando. Mejor que te dejen con algo de él. Obvio. Y si después quieren volver, que lo hagan como el Mío Cid, con cosas divinas. Estúpido Martín… nunca regresó con cosas divinas. Estúpida realidad.
jueves, 7 de mayo de 2009
Una inédita!
Gentes! Les dejo una Mhoriada inédita, aunque bueno solo edité un poema, así que este como otros vaya a saber cuantos, inédito. Aunque volviendo a la raiz de la palabra, in indica... bueno, no los aburro, se me vino a la mente leyendo el libro IV de la Eneida y quería cumpartirlo!
Los dioses días, la virtud viril.
Cuan Dido, tú vienes del Erebo
a dehiscarme, viuda yo
y por mi viejo bien gustosa
de haber sido dehiscada
y ente prisionera del fúror,
para mí no son los dioses días
ni es la virtud viril,
a eneidar a otro lado
que bien conozco tu destino
y ente prisionera del púdor
al Erebo tomo colectivo
que en la noche bien me es plácido
mi viejo y todos sus amigos.
Mhoris eMm.







